El troquel de roscado es la herramienta clave para formar roscas externas con paso consistente y perfil correcto, lista para ensamble. Cuando se elige bien (diámetro, paso, material y tolerancia), reduce rechazos por rosca “dura”, rebaba o desalineación.
El troquel de roscado es una herramienta de corte/forma que genera roscas externas sobre una barra, perno o pieza cilíndrica. Su geometría define el perfil y el paso de la rosca, por lo que debe corresponder a la norma requerida y a la clase/tolerancia de ensamble.
Perfil correcto, paso consistente, diámetro mayor/menor dentro de tolerancia, y un acabado que permita ensamble sin “barrido” ni puntos duros. Esto se logra con troquel correcto + diámetro previo correcto + lubricación.
Una rosca difícil de ensamblar casi siempre apunta a: diámetro previo incorrecto, troquel gastado o mala lubricación.
Definir estos tres puntos antes de producir suele eliminar la mayoría de problemas de roscado por lote.
Un troquel de roscado se selecciona por norma, diámetro, paso y clase/tolerancia. También influye el material a roscar, porque cambia el esfuerzo, el acabado y la vida útil del filo.
| Norma | Métrica (M), UNC/UNF, BSP, NPT u otra, según ensamble. |
| Diámetro | Diámetro nominal de la rosca externa. |
| Paso | Pitch (mm o hilos por pulgada), define avance y perfil. |
| Clase/tolerancia | Define ajuste y “dureza” de ensamble. |
| Longitud roscada | Influye esfuerzo y lubricación requerida. |
| Material | Acero, inoxidable, aluminio, latón, etc. (cambia desgaste). |
Estandariza por familia: norma + paso + clase + material. Eso facilita control por lote y repuestos.
La mejor compra es la que entrega roscas que ensamblan sin ajuste manual, con repetibilidad y control de tolerancia por lote.
El troquel de roscado entrega mejores resultados cuando el proceso controla diámetro previo, chaflán de entrada, lubricación y esfuerzo. La mayoría de fallas de rosca vienen del proceso, no de “mala herramienta”.
Chaflán y diámetro previo dentro de rango. Facilita entrada del troquel y reduce puntos duros.
Reduce fricción y mejora acabado. Evita calentamiento que acelera desgaste del filo.
Verificar paso y ensamble por muestra. Ajustar antes de producir el lote completo.
En producción, define criterio de aceptación (ensamble, paso y acabado) y un plan de intervención del troquel por ciclos.
El troquel de roscado es un consumible de precisión: con desgaste cambia el diámetro efectivo de la rosca. Ajustar (si aplica), controlar lubricación y reemplazar a tiempo evita lotes rechazados por ensamble duro o perfil deficiente.
Mantener la rosca dentro de tolerancia durante todo el lote, sin “corregir” manualmente al final.
En roscado externo, el mejor indicador es que la rosca ensamble consistente por lote, sin incremento de esfuerzo ni rechazo por “rosca dura”.
Respuestas prácticas para seleccionar y operar un troquel de roscado en producción.